Que llueva, que llueva,
la Virgen de la Cueva,
los pajarillos cantan,

las nubes se levantan,
que sí
que no,
que caiga un chaparrón
con azúcar y turrón,
que rompan los cristales
de la estación.
VIENTO DE OTOÑO (José Hierro 1947)
Hemos visto, ¡alegría!, dar el viento
gloria final a las hojas doradas.
Arder, fundirse el monte en llamaradas
crepusculares, trágico y sangriento.
Gira, asciende, enloquece, pensamiento.
Hoy da el otoño suelta a sus manadas.
¿No sientes a lo lejos sus pisadas?
Pasan, dejando el campo amarillento.
Por esto, por sentirnos todavía
música y viento y hojas, ¡alegría!
Por el dolor que nos tiene cautivos,
por la sangre que mana de la herida
¡alegría en el nombre de la vida!
Somos alegres porque estamos vivos